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Sábado, 25 de Septiembre de 2010 09:10 |
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FERNANDO COBO GRADÍN - Doctor en Biología de la USC Fernando Cobo lleva años estudiando el curso del Umia y la Estación de Hidrobiología
que él dirige llegó a realizar un informe sobre uno de los ríos más castigados de Galicia por la contaminación. Defensor desde hace años de una “recuperación integral” del Umia, advierte de que el problema del suministro de agua potable causado por la microcistina es “subsanable” con inversión para su potabilización. Más preocupante parece el impacto que la toxina pueda tener en la flora y la fauna que también viven de un agua que, en su caso, no pasa por depuradoras. –¿Cómo se llega a generar la microcistina en el agua? –La microcistina es el nombre de la toxina. El organismo que la produce es el “microcystis aeruginosa”. Proliferan cuando lo que hacemos es detener el agua. Se genera fitoplancton y, en determinadas circunstancias. –¿Y por qué en Caldas? –Se para el agua en un río que ya tiene una carga importantísima de contaminación orgánica, sobre todo por fósforo y nitrógeno que le llega del curso superior con aportes de la cuenca por incendios, prácticas agrarias..., Se genera el caldo de cultivo para que proliferen las algas del fitoplancton. Estas cianobacterias producen una toxina que es la microcistina, que se libera cuando la célula muere. Es hepatotóxica, afecta al hígado, no sólo del hombre, sino a todos los animales. –¿Cuál puede ser su incidencia en la salud de la población? –La OMS marca un límite máximo de un microgramo por litro, pero la medida está pensada para un varón adulto de peso medio. Si hablamos de un anciano o un recién nacido la cantidad de toxina que puede hacer daño es menor. Esto quiere decir que hay que tomar con extraordinaria precaución el agua que proceda de este sitio. Con la depuración habitual de filtrado y cloración se reduce muy poco la cantidad de toxina. –¿Qué se debería hacer para evitar este alga? –Muchas cosas. Por ejemplo monitorizar el embalse de tal forma que puedas prever cuando va a suceder.. –¿Existe riesgo si se consume? –En las cantidades que se están dando en Caldas claro que existe. Lo que pasa es que también hay mecanismos para reducirlo con una adecuada depuración. –¿Hay alguna solución? –Hay una que es muy clara, demoler el embalse. Después hay soluciones técnicas o biotecnológicas que se están ensayando (nosotros tenemos un estudio en As Forcadas, Valdoviño) pero con el nivel de bacterias que hay en Caldas no funcionaría. Faro de Vigo |